TOKIO.- Los japoneses continúan sin poder respirar tranquilos: las secuelas del terremoto y del tsunami comienzan a hacerse evidentes; la destrucción gana las calles, y la posibilidad de que alguna de las centrales nucleares colapse parece cada vez más cerca. Ayer sufrió daños el reactor 2 de la planta de Fukushima, el tercero que evidencia fallas, por lo que Japón pidió ayuda a EEUU para frenar el peligro atómico. En Tokio, informaron que ya hay más de 5.000 muertos y 10.000 desaparecidos. Pese a ello, los medios intentan llevar tranquilidad a la población. En lo económico, las pérdidas son exorbitantes y la Bolsa de Tokio abrió hoy en baja. (DPA-Reuters)
Japón, desolado, intenta frenar el peligro nuclear
Crece la cifra de muertos tras el terremoto, mientras proliferan los relatos de acciones heroicas en medio del caos. El principal problema, ahora, es evitar el colapso de las centrales atómicas
LA PEOR IMAGEN. Una mujer llora en medio de la devastación que dejó el terremoto en la región de Miyagi. REUTERS